
¿Quién frena al Boca de Arruabarrena?
La confusión de Leandro Paredes tiene una razón de ser. Cuando La Doce pedía desde la popular del Gigante de Arroyito un minuto de silencio para Racing, que “estaba muerto”, el volante campeón del mundo en Qatar entendió otra cosa y lo solicitó por River. La pifia del mediocampista se explica, en buena medida, desde el espejo en el que históricamente se miran los dos grandes rivales. Y mientras Boca disfruta de su momento, mucho más después de la épica remontada ante la Academia en Rosario, el Millonario atraviesa una crisis a la que todavía no le encuentra la salida después del adiós prematuro de Eduardo Coudet y el arribo impensado de Leonardo Ponzio. El equipo de Rodolfo Arruabarrena, en cambio, está vivo y con chances en todos los frentes cuando al año le quedan algo más de tres meses. Tanto que, en 15 partidos, puede dar hasta cinco vueltas olímpicas.

