
El absentismo ya le cuesta 240 millones al a�o a la gran distribuci�n
La factura equivale al 21% de la inversi�n anual del sector, que pierde 12,6 millones de horas de trabajo y ve c�mo se duplican las bajas por salud mental
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La factura equivale al 21% de la inversi�n anual del sector, que pierde 12,6 millones de horas de trabajo y ve c�mo se duplican las bajas por salud mental

La gran distribuci�n espa�ola destina cada a�o 240 millones de euros a hacer frente al coste del absentismo, una cifra que equivale al 21% de toda su inversi�n anual y que retrata con crudeza la magnitud de un problema que ya no puede tratarse como algo pasajero. Las ausencias laborales se han convertido as� en un lastre de primer orden para un sector que, a diferencia de otros, no puede sostener su actividad a distancia ni aplazar el trabajo, porque depende de que cada d�a haya personas en las tiendas, en los almacenes y frente al cliente para que el negocio siga funcionando.
Es la radiograf�a que dibuja el informe Absentismo en retail y gran distribuci�n, publicado este mi�rcoles por Anged y The Adecco Group, que ya sit�a la tasa de absentismo del sector en torno al 8%, por encima incluso del 7,6% de media nacional, que ya marca por s� solo el nivel m�s alto de toda la serie hist�rica. Y la curva sigue al alza: m�s del 80% de las compa��as de Anged, como El Corte Ingl�s, Ikea, Carrefour, Alcampo, Eroski o Leroy Merlin, asegura que el absentismo ha crecido en los �ltimos tres a�os. El impacto se multiplica, adem�s, en un sector que depende por completo de la presencia f�sica de sus plantillas, donde cada ausencia imprevista desbarata los turnos, retrasa la reposici�n, complica la log�stica y pone en riesgo la continuidad del servicio.
El problema se concentra en las tiendas, sobre todo en los puestos operativos y de atenci�n al p�blico, mientras que la log�stica y los servicios centrales se mantienen m�s controlados. "El absentismo no es solo una tasa, es un s�ntoma", resume la presidenta de la asociaci�n, Matilde Garc�a Duarte y compara con la fiebre, "no indica qu� falla, pero avisa de que algo no funciona".
Las contingencias comunes son el principal foco de presi�n. El 91% de las empresas considera su incidencia alta o muy alta, y explican alrededor del 75% de las horas no trabajadas. En el conjunto del comercio minorista se iniciaron el a�o pasado 734.522 procesos de incapacidad temporal por contingencias comunes, un 60% m�s que en 2018, con una duraci�n media de 45,33 d�as. Equivalen a 158.805 personas que no acuden ni un solo d�a al trabajo en todo el a�o, 19.000 de ellas en las empresas de Anged. La salud mental dispara las bajas
Las bajas por salud mental ya suponen el 20% del total y se han duplicado en los �ltimos a�os. El trato directo con el p�blico se asocia a cuadros de ansiedad y estr�s. Adem�s, estas bajas son m�s largas y recurrentes, y su duraci�n media pas� en un a�o de 99 a 136 d�as, seg�n se expuso en la presentaci�n.
Otro de los datos que revela el informe es que son los menores de 30 a�os el colectivo m�s afectado. "Ya hay un problema social, educativo y cultural que acaba repercutiendo en las empresas", se�ala Calos Arcas, director de The Adecco Group. Algunas compa��as ya incorporan psic�logos que atienden a trabajadores y familiares, de forma presencial u online.
Las empresas apuntan tambi�n a otros factores, como las dificultades de conciliaci�n, los problemas de salud leves, el efecto lunes y los puentes, adem�s de ausencias dif�ciles de justificar. Los ponentes se refirieron al absentismo voluntario, ligado a la falta de compromiso con la empresa.
Para cubrir las ausencias, las compa��as reorganizan los equipos o recurren a la contrataci�n temporal. Pero en muchos casos el sustituto no llega a tiempo, porque es imposible anticipar la baja. Repartir la carga tiene adem�s "un efecto perverso", ya que quienes asumen el trabajo del ausente son "los futuros trabajadores que acaban cogiendo una baja", advierte Arcas. Por eso el sector insiste en tomar medidas. Propone revisar los complementos de incapacidad temporal en contingencias comunes, para ajustar los incentivos econ�micos asociados a las bajas. Tambi�n pide que las mutuas puedan adelantar las pruebas a las que no llega la sanidad p�blica y dar el alta en determinados supuestos, con todas las garant�as para los trabajadores.
Anged reclama adem�s reforzar la colaboraci�n p�blico-privada, avanzar en la digitalizaci�n de la informaci�n sanitaria y pasar de cubrir bajas a planificar la disponibilidad real de la plantilla, interviniendo antes de que se cronifiquen.
La factura equivale al 21% de la inversi�n anual del sector, que pierde 12,6 millones de horas de trabajo y ve c�mo se duplican las bajas por salud mental
